Refugiados
Miles de refugiados llegan a las puertas de Europa intentando conquistar el continente. Huyen de la guerra, del hambre, del frío, pero se encuentran con más de eso. Acaban de pasar un invierno con temperaturas de quince grados bajo cero a la intemperie, con el ochenta porciento de los niños enfermos.
El continente europeo que se exaltó hasta sus máximas alturas, a través del saqueo sistemático del resto del planeta, tiene un problema que no sabe resolver. No lo sabe resolver, porque no lo quiere mirar. Cree que la solución más viable es extorsionar al gobierno turco para que funcione como tapón humanitario.
El gobierno turco necesita plata, y mejores condiciones y suministros para amparar a los miles de refugiados sirios, que están en campamentos.Y cree que con unos miles de millones de euros va a solucionar el problema.
La vía turca, no es la única para entrar a Europa, hay otros países, a donde siguen llegando desplazados para acumularse en corredores y campamentos esperando conseguir una mejor vida.
Las estadísticas de la "guerra" a Siria ya cuenta cerca de cinco millones de desplazados y más de trecientos mil muertos, pero en la realidad, a veces se calcula que es un poco peor.
Mientras la comunidad europea la semana pasada discutía las condiciones del tratado con Turquía, cerró todas las fronteras, pero siempre combinada con un discurso de integración y aceptación.
Está claro que desde el discurso, todos somos diferentes y con los mismos derechos. De ahí a la práctica hay un abismo.